Científicos colombianos desarrollan biotecnología para detener hemorragias severas y software de diagnóstico sin internet
Cerca del 40 % de los fallecimientos por trauma a nivel mundial son consecuencia directa de una pérdida de sangre no controlada durante los primeros 60 minutos posteriores a un accidente, un periodo crítico conocido en la medicina de urgencias como la «hora dorada». Para hacer frente a esta estadística y reducir la dependencia de insumos médicos importados, laboratorios científicos colombianos desarrollaron una nueva generación de apósitos hemostáticos de fabricación nacional y un software de visión artificial para el monitoreo de tejidos que no requiere conectividad a internet.
Los avances técnicos se exhibirán durante la feria sectorial Meditech 2026, la cual se llevará a cabo del 28 al 31 de julio en el centro de eventos Corferias, en Bogotá. La muestra concentrará las innovaciones de la industria local en la integración de biotecnología y herramientas digitales enfocadas en optimizar la respuesta clínica ante traumas complejos y heridas de difícil cicatrización en salas de emergencias y entornos prehospitalarios.
En el sistema de salud colombiano es común ver que las unidades de rescate y los puestos de atención rural enfrenten desabastecimiento de materiales especializados para traumatología debido a los costos y tiempos de importación. Asimismo, no es raro encontrar que los centros asistenciales ubicados en zonas apartadas carezcan de ancho de banda suficiente para cargar expedientes médicos en plataformas de nube en tiempo real. La producción local de dispositivos hemostáticos para el control de hemorragias en urgencias, combinada con software de procesamiento informático en el punto de atención, puede ser una opción interesante para estandarizar los protocolos de salvamento en regiones de la geografía nacional que operan con infraestructura clínica limitada.
Quitosano: la respuesta biotecnológica para la hemostasia rápida
El eje de los nuevos dispositivos físicos radica en la aplicación biotecnológica del quitosano, un biopolímero de origen natural cuyas propiedades químicas aceleran el proceso de coagulación de la sangre. Los registros clínicos evaluados por el laboratorio nacional Piel Sana IGC indican que, mientras una gasa hospitalaria tradicional puede demorar un promedio de 18 minutos en contener un sangrado severo, los apósitos tratados con este compuesto logran estabilizar la lesión en menos de 5 minutos, alcanzando una tasa de éxito del 94 % en el control de hemorragias agudas.
Este desarrollo científico se materializó en la línea de apósitos CikStop, la primera solución de esta categoría de alta transferencia tecnológica que se manufactura de manera íntegra en Colombia. Su producción local busca sustituir importaciones y asegurar un suministro continuo para las redes de ambulancias, clínicas y hospitales del país en situaciones de atención crítica.
Diagnóstico digital mediante visión artificial sin conexión al servidor
De forma paralela a la intervención física en las heridas, la ingeniería local presentó Dermetric, un programa informático de apoyo al diagnóstico que utiliza algoritmos de visión por computador para medir y evaluar el tejido dañado sin depender de la apreciación visual subjetiva del especialista.
Al procesar una fotografía estándar tomada con una cámara digital o un teléfono móvil, el sistema ejecuta tres acciones clínicas de forma automática:
- Cálculo métrico exacto: Determina el área real de la lesión en centímetros cuadrados para evaluar si la herida se está contrayendo o expandiendo con el paso de los días.
- Segmentación por color: Diferencia mediante el espectro de color qué porcentaje corresponde a tejido sano, qué zona presenta viabilidad celular y qué parte evidencia necrosis, eliminando las dudas del ojo humano.
- Clasificación automática: Asigna un puntaje de gravedad de acuerdo con la escala médica validada RESVECH, estructurando un historial clínico digital comparable y objetivo.
La arquitectura de este programa fue programada para funcionar de forma completamente local en el computador o dispositivo del médico, ejecutando el análisis visual sin requerir transmisión de datos hacia servidores externos ni conexión a internet. Esta característica técnica facilita su despliegue en hospitales regionales con conectividad intermitente y garantiza el estricto cumplimiento de la Ley 1581 de 2012 sobre la protección y confidencialidad de los datos personales de los pacientes.
Suele ocurrir que el desarrollo de dispositivos médicos de alta tecnología en América Latina se limite a la fase teórica por falta de articulación con la industria manufacturera local. El paso de la investigación en laboratorio a la fabricación industrial de apósitos de quitosano y software analítico sugiere una maduración del ecosistema científico del país, posicionando a Colombia como un generador de propiedad intelectual médica capaz de atender sus propias urgencias sanitarias.
