Samsung y Davivienda lanzan esquema de suscripción tecnológica para renovar celular cada dos años en Colombia
El modelo de compra tradicional de teléfonos inteligentes de gama alta comienza a ceder terreno frente a esquemas de acceso continuo a la innovación. Samsung Colombia y la entidad bancaria Davivienda presentaron formalmente el Programa Samsung Club Infinity, una membresía financiera orientada al mercado local que permite diferir el 65% del costo de dispositivos seleccionados de la marca a 24 meses sin intereses, ofreciendo la opción de devolver el teléfono al finalizar el periodo para pasar al modelo del año o liquidar el saldo restante para conservarlo.
En el mercado tecnológico colombiano, suele ocurrir que los usuarios de smartphones de categoría premium dudan al momento de actualizar su equipo cada año debido al alto costo de desembolso inicial que exigen los terminales insignia. La llegada de este formato de arrendamiento financiero o leasing de consumo puede ser una opción interesante para quienes buscan mantenerse en la vanguardia de la inteligencia artificial móvil y la fotografía profesional, amortizando solo la depreciación del equipo durante su periodo de mayor rendimiento útil.
Estructura de la membresía y opciones al mes 24
El programa opera de forma exclusiva a través de la tarjeta de crédito conjunta Samsung Davivienda Visa. Bajo esta modalidad, el comprador financia únicamente el 65% del valor comercial del dispositivo en 24 cuotas mensuales fijas con una tasa del 0% de interés.
Una vez completado el ciclo de dos años, la plataforma plantea dos alternativas de cierre contractual:
- Renovación tecnológica: El usuario entrega su teléfono actual en los puntos autorizados —siempre que el dispositivo se encuentre en buen estado físico y funcional según los parámetros del programa— para cancelar el 35% del saldo pendiente y abrir un nuevo contrato que le permita estrenar la versión más reciente del portafolio Galaxy.
- Opción de compra definitiva: Si la persona prefiere quedarse con el equipo, puede efectuar el pago único o financiado del 35% del valor residual restante que quedó congelado al inicio de la compra.
Walid González, director de la división de Mobile Experience de Samsung Colombia, explicó que la iniciativa busca reducir las barreras de entrada para la adopción de hardware de gama alta en el país, facilitando que un volumen mayor de consumidores se mantenga dentro de las actualizaciones constantes de su ecosistema móvil sin incurrir en deudas diferidas con intereses elevados.
Puerta de entrada para la serie Galaxy S26 y funciones exclusivas
Esta membresía financiera fue concebida primordialmente para facilitar el acceso a la nueva línea de flagships de la marca, encabezada por el Galaxy S26 Ultra, el terminal más avanzado del fabricante hasta la fecha y optimizado para ejecutar la suite de herramientas Galaxy AI.
El dispositivo integra desarrollos de ingeniería como el sistema Privacy Display, una tecnología en el panel que restringe los ángulos de visión laterales para proteger la información confidencial de la pantalla frente a observadores casuales en lugares concurridos o transporte público. En el apartado fotográfico, el teléfono incorpora una versión evolucionada del procesamiento nocturno Nightography, motores de estabilización óptica avanzada para video en movimiento y un módulo de cámara dotado de la función Mega Zoom, pensada para capturar detalles lejanos con alta nitidez mediante la combinación de lentes periscópicos y procesamiento algorítmico.
Un cambio de tendencia hacia el consumo por uso
La alianza entre la marca tecnológica y el sector bancario refleja una transición gradual en la tenencia de bienes tecnológicos en Latinoamérica. Al igual que ocurre con las plataformas de contenido audiovisual o de almacenamiento en la nube, el modelo de membresía traslada el foco de la propiedad permanente del objeto hacia la continuidad del servicio, permitiendo que el usuario pague únicamente por el periodo en que el procesador, la batería y los sensores de cámara se mantienen en su punto máximo de obsolescencia comercial.
