¿Puede la tecnología optimizar el flujo de remesas en Colombia?

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En el último año, Colombia ha registrado cifras históricas en remesas, alcanzando US$4.610 millones entre enero y mayo, según el Banco de la República. No obstante, la capacidad del país para soportar esta dinámica sigue enfrentando desafíos significativos, los cuales podrían ser mitigados mediante pura tecnología. Entre los problemas persistentes se encuentran demoras, tarifas elevadas, falta de información y accesibilidad.

Además, las transferencias internacionales tradicionales, realizadas a través de bancos y casas de cambio, enfrentan retos asociados a la volatilidad económica, la inestabilidad política y las deficiencias en la infraestructura logística. Esto es especialmente problemático en regiones remotas, donde los puntos de atención son limitados o demasiado distantes para quienes reciben las remesas.

Ante estos desafíos, los usuarios están explorando alternativas más eficientes. Recientemente, por ejemplo, se ha conocido que las remesas hacia Venezuela están experimentando un notable auge mediante criptomonedas, que utilizan la tecnología blockchain para garantizar transacciones seguras y descentralizadas. En 2023, las transferencias a monederos de criptomonedas en ese país alcanzaron casi 500 millones de dólares, según datos de Chainalysis.

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El papel estratégico de la tecnología en el sector de remesas

Paula Rojas, Sales Manager Colombia, Ecuador, CAC en Infobip, empresa de soluciones omnicanal y de comunicaciones en la nube, explica que la adopción de la tecnología por parte de las entidades intermediarias de estas remesas podría desempeñar un papel crucial en la resolución de estos problemas.

“La automatización—en este contexto, la integración de sistemas tecnológicos que facilitan la gestión y seguimiento de las transacciones de remesas sin intervención manual—se presenta como una solución clave para enfrentar estos desafíos. Implementando estas tecnologías, los bancos y empresas encargadas del envío de remesas podrán ofrecer a cada usuario información precisa y en tiempo real sobre el estado de su transacción”, señala la experta. Esta implementación no solo proporcionará una experiencia más transparente y eficiente, sino que también optimizará el tiempo del usuario al reducir las largas esperas en filas.

La necesidad de implementar estas automatizaciones se vuelve aún más urgente al considerar que la rapidez en la recepción del dinero está directamente vinculada a la volatilidad de la moneda. Tradicionalmente, una transacción puede tardar hasta tres días hábiles, durante los cuales el valor del dinero puede devaluarse significativamente, lo que obliga a realizar una nueva transferencia para completar el monto esperado. En este contexto, un sistema automatizado facilitaría una comunicación inmediata entre la empresa y el usuario, evitando ineficiencias en el proceso.

Innovación con inteligencia artificial: Transformando el proceso de remesas

La automatización, especialmente cuando se combina con inteligencia artificial (IA), tiene el potencial de transformar radicalmente el flujo de remesas. La experta señala que una solución ideal permitiría a los usuarios acceder rápidamente a la información específica de su caso con solo una instrucción. Además, la integración con IA ofrecería asesoramiento personalizado sobre el momento óptimo para realizar transferencias, considerando la tasa de cambio para asegurar que el monto enviado se maximice.

«Estos niveles de automatización no solo simplificarían el proceso para los usuarios, reduciendo la burocracia innecesaria, sino que también permitirían a las empresas optimizar su operación. La información proporcionada por la tecnología representa un mundo de posibilidades para optimizar el flujo de remesas en el país”, añade Rojas.

El aporte de las remesas al PIB del país

Hasta la fecha, según datos del Banco de la República, Colombia recibió US$4.610 millones en remesas entre enero y mayo, lo que representa un aumento del 12,74% en comparación con el mismo período de 2023. El año pasado, las remesas alcanzaron más de US$10.000 millones, equivalentes al 2,8% del PIB del país. Este crecimiento no incluye las remesas enviadas desde Colombia a otros países vecinos, un volumen que ha aumentado considerablemente desde la pandemia.

Colombia es, en estos momentos, un escenario crucial en esta dinámica. No solo ha dejado de ser receptor de remesas para convertirse en emisor, sino que también se ha convertido en una de las regiones más importantes en la transformación digital de Latinoamérica, junto a México y Brasil. Las compañías deben dar el paso al futuro para contribuir a este nuevo fenómeno económico y migratorio que moldea la realidad actual.

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