728 x 90 px

La tradición del muralismo mexicano se adueña de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo), yendo mucho más allá de la exposición inmersiva en el Pabellón México, que narra 100 años de este movimiento artístico.
El muralismo se ha convertido en el medio para contar las historias de Colombia y México, países hermanados por pasados y presentes dolorosos y violentos, que tienen la necesidad de mantener viva la memoria.
En este contexto, 30 artistas mexicanos y colombianos se unieron bajo la dirección del curador mexicano Emilio Payán y la coordinación técnica de la colombiana Catalina Salguero para crear un mural de 30 metros que fue presentado en el Pabellón México el domingo 23 de marzo en la 35 edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
(Automático aquí)
Durante cuatro días, los artistas asistieron a un taller conceptual en el que se abordaron preguntas como: ¿de qué hay recuerdo? ¿De quién es la memoria? Y ¿cómo recordamos? Posteriormente, se realizaron unos laboratorios teórico-prácticos que tuvieron como objetivo familiarizar a los artistas con la técnica de la gráfica antes de la acción performática. Toda la etapa de conceptualización y técnica del proyecto tuvo lugar en la Universidad de Los Andes, con el acompañamiento y asesoría de miembros de la Facultad de Artes y Humanidades.
En la mañana del sábado 22 de abril, se realizó la impresión del mural. Esta acción se entendió como un acto de libertad en el que las 30 láminas grabadas por los artistas en las sesiones anteriores fueron dispuestas de forma consecutiva para ser entintadas y cubiertas por una tela. Posteriormente, la impresión se realizó con una aplanadora.
Emilio Payán, director del Museo de La Estampa, en México, señala el proyecto Somos la memoria del olvido como un trabajo colectivo “en el que el arte cumple una función unificadora, un medio que nos permite crear lazos de empatía y ese es el resultado más importante de este proyecto”.
La realización de este mural deja como huella la importancia de acoger la memoria como la brújula del futuro. El Museo de la Memoria, que aún está en construcción, entonces, se convirtió por un día en un espacio artístico de todos para todos, materializando su sentir en este mural que posteriormente fue trasladado al pabellón de México para ser exhibido.
Daniel Castro, participante del mural, gestor cultural y director del Museo de Memoria Histórica, resalta el rol del país invitado en este proyecto: “México nos ayuda a ponerle un sello indeleble al Museo de Memoria en Bogotá”.
El 23 de abril la obra fue descubierta en el Pabellón México de Corferias, y a las 11:00 a.m. se llevó a cabo un conversatorio en el que se compartieron los procesos, experiencias y la relevancia de este proyecto; las anécdotas, momentos y enseñanzas fueron compartidas por los artistas con el público.
Tras la exhibición del mural en la FILBo, este será donado al Museo de Memoria de Colombia como un recordatorio de la necesidad de mantener vivas las memorias ocultadas y no expuestas de aquellos y aquellas que han sido afectadas por las violencias.
La iniciativa no solo busca enriquecer la experiencia cultural de los visitantes de la FILBo, sino también promover la importancia del arte como medio de expresión, resistencia y herramienta para la construcción de memoria colectiva.
El mural Somos la memoria del olvido es un proceso y un acto performático de libertad entendido como un instrumento que tiende puentes entre México, el Centro Nacional de Memoria Histórica, el Museo de Memoria de Colombia y la Universidad de los Andes.

Amante de la tecnología con 7 años de experiencia en el cubrimiento informativo de este sector en temas como telecomunicaciones, tecnología de consumo, dispositivos móviles y plataformas en Colombia.
Mi opinión sobre tecnología ha sido tomada por medios como La República o AS. Soy especialista productos de consumo masivo y reviews de hardware. Soy director de tecnogus.com.co