Ciberseguridad infantil e inteligencia artificial: el 82% de los padres en Colombia teme la creación de contenidos falsos de sus hijos
Un 82% de los padres colombianos con hijos menores de 18 años manifiesta preocupación ante la posibilidad de que la inteligencia artificial generativa se utilice para crear fotografías o diálogos falsos que involucren a los menores. Los datos forman parte del informe Norton Insights: Connected Kids, elaborado por la firma de ciberseguridad Norton (marca perteneciente a Gen), el cual analiza las nuevas dinámicas de riesgo digital que enfrentan los hogares del país en entornos como las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y las salas de chat de los videojuegos.
En los hogares de ciudades como Bogotá, Medellín o Cali, es común ver que las conversaciones sobre seguridad en internet solían limitarse a fijar horarios de uso de las pantallas o advertir sobre el contacto con personas desconocidas. La irrupción de algoritmos capaces de clonar voces y manipular material fotográfico de forma hiperrealista exige una actualización en las herramientas de supervisión familiar, ya que podría representar un punto medio crítico entre la autonomía digital de los jóvenes y la necesidad de proteger su identidad en la red.
Discrepancia entre la confianza de los padres y el discernimiento infantil
A pesar de que el 87% de los adultos encuestados en el país asegura sentirse cómodo al abordar los riesgos de internet con sus hijos, la efectividad de esas charlas muestra fisuras al evaluar las capacidades de los menores para identificar contenidos manipulados. El 51% de los padres reconoce que no confía en que sus hijos puedan diferenciar entre un material audiovisual real y uno generado mediante sistemas de inteligencia artificial.
Esta vulnerabilidad se refleja de forma directa en los casos de acoso digital. Entre los padres que reportaron que sus hijos sufrieron episodios de ciberacoso, un 45% indicó que el agresor utilizó un perfil falso o suplantó la identidad de un tercero, mientras que un 16% señaló que los ataques provenían directamente de cuentas automáticas o bots impulsados por IA.
Iskander Sanchez-Rola, director sénior de IA e innovación en Norton, explicó que la tecnología ha transformado la naturaleza del peligro en línea, pasando de perfiles desconocidos tradicionales a la alteración de imágenes publicadas de forma cotidiana en redes sociales. El especialista enfatizó que estos archivos alterados o identidades sintéticas suelen ser aprovechados por ciberdelincuentes para ganarse la confianza de los menores y manipularlos hasta obtener fotografías reales, las cuales posteriormente son utilizadas en esquemas de extorsión económica.
Los videojuegos en línea como espacio de exposición inadvertida
Aunque las plataformas de juego son identificadas como la principal preocupación para el 22% de los padres —por encima de Facebook (19%) y TikTok (16%)—, los hábitos observados dentro de estos entornos revelan que los riesgos suelen escalar de manera silenciosa hacia canales privados.
- Interacción con extraños: El 51% de los padres cuyo hijo juega en línea con funciones de voz o texto activadas confirma que el menor ha chateado con personas desconocidas.
- Migración de plataformas: Un 35% señala que a su hijo le han propuesto continuar la conversación fuera del juego, trasladándose a aplicaciones de mensajería no supervisadas.
- Mensajes inapropiados: El 26% reporta que los menores han recibido comentarios ofensivos o de contenido inadecuado dentro de las partidas.
Desde la perspectiva técnica del informe, las herramientas de chat integradas en los videojuegos constituyen una zona donde la exposición ocurre de forma menos visible para los adultos que la actividad en redes sociales tradicionales. Cuando un menor acepta mover la interacción desde un servidor público de juego hacia una plataforma de chat privado, el seguimiento familiar se dificulta y los jóvenes raramente identifican esa transición como un factor de riesgo que deba ser reportado.
Desafíos en la supervisión y respuesta mediante recursos educativos
El estudio pone de manifiesto una brecha entre la percepción de control de los adultos y los comportamientos cotidianos de los menores en el entorno digital. Un 37% de los padres informó que sus hijos utilizan dispositivos electrónicos después del límite de tiempo o la hora de ir a dormir, el 24% confirmó que los jóvenes lograron acceder a sitios web o redes sociales que habían sido previamente bloqueados, un 12% admitió que el menor compartió información personal con desconocidos y un 11% reportó el consumo de contenido explícito.
Frente a esta coyuntura, la compañía lanzó la iniciativa educativa The Bots & The Bees, una plataforma de orientación destinada a guiar las conversaciones sobre suplantación digital, relaciones en línea y verificación de fuentes en el hogar. Asimismo, el informe completo destaca la utilidad de soluciones integradas como Norton 360, las cuales permiten establecer filtros de contenido, monitorear la actividad en múltiples dispositivos y configurar alertas ante posibles fugas de datos personales.
