A&E presenta la nueva serie documental “Crímenes No Resueltos: El Viejo Oeste”
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A&E estrena el jueves 10 de julio la serie documental de seis episodios “CRÍMENES NO RESUELTOS: EL VIEJO OESTE”,que explora antiguos expedientes criminales archivados durante años en oficinas de sheriffs rurales del oeste de Estados Unidos. Escenas del crimen demasiado remotas, terrenos accidentados o víctimas que parecían imposibles de rastrear convirtieron a estos asesinatos en auténticos enigmas que parecían destinados al olvido.
Tras el estreno de “Crímenes no resueltos: asesinato en el pantano”, este nuevo spin-off de A&E presenta distintas historias marcadas por el horror, la impunidad inicial y la determinación de quienes no dejaron de buscar justicia.
Cada episodio de esta serie documental revive un caso que permaneció sin resolver durante años, hasta que nuevos testimonios, avances forenses y la tenacidad de los investigadores lo cambiaron todo: desde una muerte inicialmente catalogada como suicidio en Texas, hasta un asesinato rural en Montana reactivado por una confesión inesperada; el hallazgo de un cuerpo en un contenedor en Colorado y el uso de ADN en una cinta adhesiva.
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Además, la genealogía genética como método para identificar al responsable de un brutal ataque en una biblioteca en Utah; el cuerpo calcinado de una joven sin identidad que es finalmente reconocido y vinculado a un agresor serial; y el caso de una mujer asesinada en los 80 que encuentra justicia más de dos décadas más tarde.
Entrevistas, investigaciones y mas
“CRÍMENES NO RESUELTOS: EL VIEJO OESTE” combina material de archivo, entrevistas con detectives, investigadores, fiscales y periodistas, y testimonios conmovedores de familiares que lucharon durante años por la verdad. A lo largo de seis crímenes reales —cinco de ellos femicidios—, la serie destaca cómo la ciencia y tecnología, la presión de los seres queridos y la perseverancia policial lograron reabrir causas olvidadas en el corazón rural del oeste estadounidense, donde el tiempo, el silencio y la distancia parecían haber sellado estos casos para siempre.
El primer episodio se centra en la historia de Pamela Shelly, una madre de 31 años que apareció con un disparo en la cabeza en el baño de su casa en Cuero, Texas, en enero de 2001. Aunque el informe inicial hablaba de un suicidio, las dudas comenzaron a surgir rápidamente: su hija Kayla, de 12 años, fue testigo de la escena y desde el primer momento afirmó que su madre nunca se habría quitado la vida. El sheriff Carl Bowen también dudó de la versión oficial y, años más tarde, reabrió el caso con la convicción de que se trataba de un homicidio.
El segundo capítulo revive el asesinato de Daniel Lavigne, un trabajador rural de 50 años que fue hallado muerto en el porche de su casa en Stillwater County, Montana, el 13 de mayo de 2002. Aunque en un primer momento las sospechas apuntaron a un crimen pasional o una pelea laboral, la investigación se estancó durante años por falta de pruebas y testigos clave.
La serie presenta los testimonios del ex sheriff Cliff Brophy, el investigador Woody Claunch y los familiares de la víctima, y reconstruye cómo una confesión inesperada reactivó el caso: en 2009, siete años después del crimen, Sherry—una de las últimas personas que vio con vida a Dan—confesó haber presenciado el asesinato a manos de su entonces pareja, Richard Edwards.
Mas casos escabrosos
“CRÍMENES NO RESUELTOS: EL VIEJO OESTE” examina en su tercer episodio el caso de Carolyn Jansen, una madre de seis hijos que fue hallada sin vida dentro de un contenedor de plástico, cerrado con cinta adhesiva, detrás de una casa en Aurora, Colorado, el 28 de junio de 2005. Su cuerpo, en posición fetal, presentaba un fuerte traumatismo en el cráneo.
La investigación llevó a los detectives hasta JD Harrington, excompañero de vivienda y de trabajo de Carolyn, quien inicialmente negó cualquier implicación. Durante años, el caso quedó congelado por falta de pruebas concluyentes, hasta que un avance forense permitió extraer ADN de la cinta adhesiva en 2014, una técnica que no existía al momento del crimen.
El cuarto episodio indaga en el brutal asesinato de Sherry Black, una mujer de 64 años hallada muerta en la biblioteca que adueñaba en South Salt Lake City, Utah, el 30 de noviembre de 2010. La escena del crimen revelaba signos de lucha y un ataque extremadamente violento: Sherry fue apuñalada 15 veces con unas tijeras de gran tamaño.
El caso conmocionó a la comunidad, no solo por su violencia, sino también por el vínculo de Sherry con una de las familias empresariales más influyentes de Utah. A pesar de los esfuerzos iniciales, los análisis de ADN y huellas digitales no arrojaron resultados en las bases de datos policiales y el caso se volvió frío.
