miércoles, septiembre 22Bienvenidos a Tecnogus

La nube: el detonante de la transformación para las empresas

Imagen: Microsoft – 2021

Durante el último año el mundo ha experimentado cambios veloces. Las organizaciones y empresas de todas las industrias y tamaños han recurrido a la tecnología en busca de la resiliencia y la agilidad necesarias para mantener sus operaciones en medio de los grandes desafíos impuestos por la crisis de salud pública. Luego de la reacción inicial ante estos retos, en vez de ralentizar, la velocidad de la transformación se ha convertido en un imperativo estratégico para mantener la competitividad, bajar costos, conquistar nuevos mercados, empoderar a los colaboradores y generar nuevos modelos de negocio.

La tecnología se ha democratizado y la digitalización ya no es un proyecto de gran escala reservado sólo para las grandes corporaciones. A diferencia de hace algunos años, cuando emprender estos proyectos transformadores requería enormes inversiones en infraestructura y personal especializado, hoy en día la tecnología está al alcance de todas las organizaciones, de cualquier sector y tamaño.

Un estudio de Microsoft sobre la reacción de las pymes ante los desafíos del COVID en Colombia1 indica que tres de cada cuatro organizaciones en el país continuarán en la adquisición e implementación de nuevas tecnologías durante la etapa de recuperación económica y que siete de cada 10 están capacitando a sus empleados en habilidades digitales. Según esta encuesta, 48% de las pymes planea implementar de manera permanente modelos de trabajo flexible, y el 33% de ellas considera en mantener el trabajo remoto de manera permanente.

La nube está en el corazón de todas estas oportunidades. Ha posibilitado el acceso al trabajo remoto y garantizado un paso seguro y ubicuo a la información, una comunicación permanente y multicanal, la co-creación efectiva, sin importar el lugar o el dispositivo de acceso. Y además del trabajo híbrido y la colaboración remota, la nube está en el origen de una transformación profunda de procesos empresariales que ha habilitado desde la automatización hasta la analítica avanzada, la integración de tecnologías como la inteligencia artificial o el machine learning.

Veamos porqué:

1. La nube fomenta la cultura de colaboración: Esta permite un entorno interconectado de colaboración en línea. Propicia una cultura de desarrollo, implementación y creación, conjunta, donde las personas tienen la oportunidad de aumentar su productividad junto a otros profesionales de su empresa, sin importar en dónde se encuentren. Los equipos están virtualmente juntos e interconectados, lo cual mejora su eficiencia y elimina fricciones a la hora de co-crear.

2. La nube protege los datos de las organizaciones: Uno de los temas más delicados de una empresa u organización es la migración de su información del sistema local (“on premise”) a un entorno de nube. Para Microsoft, la seguridad y la privacidad son fundamentales y cuenta no sólo con robustos sistemas de respaldo, sino que sus productos y servicios se rigen por los más estrictos y exigentes controles y políticas de seguridad, cumplimiento y privacidad de la data, como GDPR y otras 90 regulaciones internacionales. Raras son las corporaciones que están en capacidad de mantener la totalidad de sus activos de tecnología al día en esta materia, o que podrían hacerlo sin contratar múltiples servicios, con los costos, dificultades y esfuerzos que ello implica. Para proteger las aplicaciones de la nube y del entorno, Azure ofrece gestión unificada de seguridad y protección avanzada contra amenazas en los sistemas que operan en la nube y en el borde.

Adicionalmente, Microsoft invierte más de un billón de dólares anuales, dedica un equipo de más de 3.000 personas y usa tecnología de punta como Inteligencia Artificial para analizar ocho trillones de señales diarias para detectar riesgos. Y ante la sofisticación de los actores maliciosos y el enorme valor que la data tiene para las organizaciones, Microsoft ha anunciado recientemente que cuadruplicará esta inversión en los próximos 5 años.

3. La nube reduce sustancialmente los costos de IT: La nube permite a los usuarios invertir menos en hardware (tanto en computadores como en servidores para almacenamiento) como en actualización de sistemas y mantenimiento. Los dispositivos de los usuarios son solo la puerta de entrada, pues la nube y los servicios que aloja son los responsables de la capacidad de cómputo. El software que corre en la nube está siempre actualizado de manera automática. Adicionalmente, el pago por servicio permite generar importantes ahorros en capacidad ociosa (pues sólo se paga lo que se consume) al tiempo que su elasticidad permite hacer frente a picos de demanda.  La nube permite que los servicios de IT se integren a los costos operativos (opex), y no a los gastos de capital (capex) de una empresa.

4. La nube es la puerta de entrada a la Analítica y la Inteligencia Artificial: Acceder a la nube es mucho más que tener una solución de almacenamiento o de trabajo remoto. Los usuarios tienen acceso a herramientas y soluciones que pueden activar en cualquier momento y pagar sólo por consumo como lo servicios que ordenan, analizan y operativizan toda la información para hacerla accionable. Así pues, cualquier empresa puede contratar un servicio de analítica, de permanente o por una sola vez, para poder tomar decisiones informadas, basadas en data real de su operación o sus clientes. La nube pone al alcance de cualquier organización de cualquier tamaño más de 200 servicios de Inteligencia Artificial o Machine Learning a las que antes sólo podían acceder las grandes corporaciones. Asimismo, la nube puede alojar e integrar los desarrollos de terceros.

5. La nube se adapta a cada necesidad: Es una red robusta de servidores remotos distribuidos en todo el mundo que están conectados y funcionan como un único ecosistema interconectado. Las empresas utilizan cuatro métodos diferentes para implementar recursos en la nube:

  • Existe una nube pública que comparte recursos y ofrece servicios a los usuarios a través de internet;
  • Una nube privada, de uso exclusivo de una organización, que no se comparte y que ofrece servicios a través de una red interna privada normalmente alojada en las instalaciones (se conoce como “on premise”);
  • Una nube híbrida que comparte servicios entre públicos y privados, según su propósito;
  • Una nube comunitaria que comparte recursos solo entre organizaciones, así como con instituciones gubernamentales.

La siguiente ola del cómputo se está formando actualmente a nuestro alrededor —desde dispositivos y sensores inteligentes capaces de hablar, escuchar y actuar a través del poder de la IA, hasta el cómputo habilitado en las partes más remotas del planeta. A medida que el cómputo se vuelve más omnipresente, la nube potencia las aplicaciones inteligentes dondequiera que residan y necesiten ejecutarse

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *