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La inteligencia artificial ha dejado de ser un concepto futurista para consolidarse como el motor de la transformación empresarial en Colombia durante este 2026. Los datos son contundentes: el 66 % de las compañías colombianas ya ha superado la fase inicial de adopción tecnológica. De este grupo, un 41 % se encuentra en una etapa intermedia y un 26 % ha alcanzado niveles avanzados, según el estudio global de IDC encargado por Deel.
Sin embargo, a medida que los algoritmos se vuelven más sofisticados, surge un obstáculo que muchas organizaciones no previeron en su carrera por automatizar: la gobernanza de datos. Como experto en tecnología con siete años navegando ciclos de innovación, puedo afirmar que sin una estructura sólida de gestión, la IA no es más que un motor potente funcionando con combustible de mala calidad.
La madurez tecnológica frente a la realidad operativa
El entusiasmo por la IA en el país se concentra principalmente en los departamentos de TI e ingeniería (38 %) y en los equipos de ciencia de datos (32 %). Esto indica que el debate técnico está ganando la partida, pero la gestión estratégica de la información aún tiene terreno por recuperar. La gobernanza de datos no es un lujo técnico; es la infraestructura invisible que permite que la tecnología escale de forma segura y rentable.
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Mario Rugeles, Líder de Data en Endava Colombia, subraya una distinción vital: los datos operan en dos niveles. El primero es el operativo, que sostiene procesos básicos como ventas e inventarios. El segundo es el estratégico, donde la información se transforma en una ventaja competitiva real, permitiendo segmentar clientes, anticipar la demanda y diseñar modelos de negocio disruptivos. La IA tiene el potencial de llevar a las empresas colombianas al segundo nivel, pero solo si la base de información es confiable.
Barreras críticas en la gestión de información
El principal problema que enfrentan las organizaciones hoy es intentar implementar analítica avanzada sin contar con una madurez organizacional adecuada. En esta transición, suelen aparecer barreras que frenan cualquier proyecto de inteligencia artificial:
- Datos fragmentados: Información dispersa entre diferentes áreas que no se comunican entre sí.
- Falta de roles definidos: La ausencia de responsables claros sobre la veracidad y actualización del dato.
- Baja calidad y contexto: Datos incompletos o erróneos que llevan a conclusiones equivocadas.
- Controles de acceso inconsistentes: Riesgos de seguridad que exponen información sensible.
Para las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes), que constituyen la mayor parte del tejido empresarial en Colombia, estas brechas son aún más pronunciadas debido a la falta de estructuras formales. La gobernanza de datos llega para establecer las reglas del juego, asegurando que cada bit de información sea consistente y habilitador.
Los riesgos de ignorar la gobernanza de datos
No invertir en un modelo de gobernanza no supone un ahorro; al contrario, genera riesgos acumulados que pueden comprometer la viabilidad del negocio a mediano plazo.
El peligro reputacional y la privacidad
En 2026, el consumidor colombiano es más consciente que nunca de su privacidad. Una filtración de datos o el uso indebido de información para alimentar una IA puede destruir en horas la confianza construida durante años. La ética en el manejo de datos es hoy un activo intangible de valor incalculable.
La brecha de competitividad
Mientras las empresas líderes estructuran sus datos para alimentar modelos predictivos precisos, las organizaciones rezagadas siguen tomando decisiones basadas en la intuición o en reportes desactualizados. En un mercado tan dinámico como el colombiano, esta diferencia marca quién lidera y quién simplemente sobrevive.
Ineficiencias operativas y costos ocultos
Los reprocesos, las inconsistencias en los reportes y los proyectos que se encarecen por fallas en la calidad de la información son costos que rara vez aparecen en el presupuesto inicial, pero que merman la rentabilidad de manera constante.
Desafíos de los datos no estructurados y agentes de IA
El universo de datos se ha expandido más allá de las tablas de Excel. Hoy, el valor reside en correos electrónicos, comentarios en redes sociales, formularios y documentos digitales. La IA es capaz de procesar este volumen masivo de datos no estructurados, pero requiere una gobernanza que garantice la trazabilidad de estas fuentes.
Además, estamos viendo el auge de los agentes de IA, sistemas capaces de ejecutar acciones sobre la información de manera autónoma. Aunque esto acelera la operatividad, exige controles estrictos de seguridad. La gobernanza debe asegurar que estos agentes operen bajo marcos éticos y técnicos bien definidos.
Para avanzar con éxito, la recomendación es clara: definir objetivos de negocio antes que adquirir herramientas, priorizar los sistemas de datos críticos y entender que la gobernanza es una inversión estratégica de mediano plazo. En Colombia, la competitividad digital depende de qué tan rápido las empresas asuman que los datos son su activo más valioso.

Amante de la tecnología con 7 años de experiencia en el cubrimiento informativo de este sector en temas como telecomunicaciones, tecnología de consumo, dispositivos móviles y plataformas en Colombia.
Mi opinión sobre tecnología ha sido tomada por medios como La República o AS. Soy especialista productos de consumo masivo y reviews de hardware. Soy director de tecnogus.com.co