Mi Casa Bacana Digital: 43.000 hogares del Atlántico acceden a internet y formación tecnológica
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La conectividad se ha convertido en el servicio público esencial del siglo XXI, tan vital como el agua o la electricidad. Sin embargo, la brecha digital sigue siendo un desafío crítico en muchas regiones de Colombia. En el departamento del Atlántico, donde según cifras del DANE a finales de 2024 solo el 53.3% de los hogares contaba con conexión a internet, se está gestando una transformación significativa.
El proyecto «Mi Casa Bacana Digital» ha surgido como una respuesta contundente a esta necesidad. Liderado por la Gobernación del Atlántico en articulación con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y ejecutado por Red Summa, esta iniciativa ha logrado un hito importante: llevar servicio de internet a 43.945 hogares en 22 municipios, impactando positivamente la vida de más de 136.000 personas.
Análisis del impacto en la reducción de la brecha digital
Para entender la magnitud de este proyecto, es necesario mirar más allá de las cifras brutas y analizar el contexto socioeconómico. La estrategia se ha centrado prioritariamente en familias de estratos 1 y 2, poblaciones que históricamente han estado marginadas de la revolución digital debido a barreras de costos e infraestructura.
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Conectar a más de 43.000 hogares no es solo una cuestión de instalar cables o routers; es una intervención de ingeniería social. Al garantizar el acceso en zonas donde la conectividad era limitada o inexistente, el proyecto ataca directamente la desigualdad. El acceso a internet permite a estas familias ingresar al ecosistema de servicios estatales, banca en línea y, lo más importante, oportunidades laborales remotas.
Actualmente, la iniciativa reporta un avance del 74% en la conexión efectiva de los hogares previstos. Este progreso es notable considerando los desafíos logísticos que implica el despliegue de redes en municipios dispersos, consolidándose como una de las acciones de inclusión digital más agresivas y efectivas en el panorama nacional actual.
Más allá de los cables: la alfabetización digital como motor
Un error común en los proyectos de conectividad masiva es asumir que el acceso garantiza el uso efectivo. «Mi Casa Bacana Digital» se distingue por integrar un componente educativo robusto. La tecnología por sí sola es una herramienta inerte; es el conocimiento lo que la convierte en un motor de desarrollo.
El proyecto combina la instalación del servicio con procesos de formación digital básica. Los beneficiarios no solo reciben la conexión, sino que son capacitados en:
- Navegación segura: Prevención de fraudes y uso responsable de la red.
- Trámites en línea: Acceso a servicios de gobierno digital, salud y educación.
- Plataformas productivas: Uso de herramientas educativas y laborales.
Desde Red Summa, la entidad aliada en la implementación, destacan este enfoque integral: «Conectar a miles de familias significa mucho más que ofrecer un servicio de internet. Es abrir la puerta a la educación, la información y la participación digital». La visión es clara: transformar la tecnología en un vehículo de equidad y productividad.
La visión estratégica: Atlántico para el Mundo
Este despliegue no es un esfuerzo aislado, sino que forma parte integral del Plan de Desarrollo 2024–2027 denominado «Atlántico para el Mundo». La articulación entre el gobierno departamental y el nacional (MinTIC) demuestra cómo las políticas públicas pueden alinearse para resolver problemas estructurales.
Juan Carlos Restrepo, exsecretario TIC del Atlántico y una figura clave en la fase inicial del proyecto, resalta el efecto multiplicador de estas inversiones. «Cuando llevamos internet a un hogar no estamos instalando solo una conexión; estamos abriendo la puerta a nuevas formas de estudiar, trabajar y generar ingresos», afirmó Restrepo.
Su declaración subraya la filosofía detrás del proyecto: la convicción de que la conectividad es el habilitador real para que las familias encuentren oportunidades. En una economía globalizada, un estudiante en un municipio del Atlántico con una buena conexión y las habilidades adecuadas puede competir o colaborar con pares en cualquier parte del mundo.
El rol de Red Summa y la ejecución técnica
La ejecución de un proyecto de esta envergadura requiere un aliado técnico capaz de identificar las necesidades específicas de cada comunidad. Red Summa ha jugado un papel crucial no solo en la infraestructura física, sino en el acompañamiento social.
«Cada hogar conectado representa una historia de transformación», señalan desde la entidad. Este enfoque humanista de la tecnología es lo que diferencia a «Mi Casa Bacana Digital» de otros programas de infraestructura pura. Al identificar las necesidades específicas y acompañar el proceso de adopción, se asegura que la inversión pública tenga un retorno social sostenible en el tiempo.
Hacia el futuro, el reto será completar el 26% restante del proyecto y, posteriormente, garantizar la sostenibilidad y calidad del servicio a largo plazo. Sin embargo, los resultados actuales demuestran que el Atlántico está dando los pasos correctos para dejar de ser una región con rezago tecnológico y convertirse en un territorio digitalmente empoderado.
