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Mujeres blancas y mayores de 50 años tienen más riesgo de desarrollar degeneración macular

Imagen: Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos – 2021

¿Conoce cuál es la principal causa de ceguera en el mundo? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un tercio de la población tiene discapacidad visual y la mayoría son adultos mayores a 55 años que desarrollaron esa condición a causa de la degeneración macular (DMRE), un trastorno en la mácula, la cual está ubicada en la región central de la retina y que permite distinguir los detalles y percibir los colores, y que se produce como consecuencia del tránsito natural de las personas hacia la vejez.
 
Dicha patología no puede prevenirse y actúa disminuyendo progresivamente la visión central del paciente, quien comienza a notar la presencia de una mancha en el centro de todo lo que observa y esta crece progresivamente hasta estancarse y disminuir significativamente la visión de la persona. De igual forma, en estados avanzados, la visión fina se afecta, lo que implica que las formas se vean onduladas y, no se distingan los detalles de los objetos.
 
Es importante tener en cuenta que este trastorno tiene dos tipologías: DME seca y DMRE húmeda y ninguno de las dos tiene cura, pero quienes padecen DMRE de carácter húmedo pueden acceder a tratamientos especializados que retrasen la progresión de la enfermedad y, por ende, postergar mayor daño en la integridad del ojo y su funcionalidad.
 
En Colombia, las mujeres blancas y de más de 50 años tienen mayor riesgo de padecer DMRE. Así mismo, existen diferentes prácticas y hábitos que incrementan la posibilidad de desarrollar esta patología, tales como:
 
1. Tabaquismo y mala nutrición: El tabaquismo es el principal factor de riesgo de la degeneración macular, así como la nutrición también juega un rol importante en cuanto a la aparición de esta condición.
 
2. Exposición permanente al sol: Aquellas personas cuyos trabajos implican largas jornadas de exposición al sol deben asegurarse de estar protegidos contra los rayos UV, dado que éstos pueden causar daño en la mácula y la retina a largo plazo.
 
3. Ojos claros:  Las personas con este atributo no cuentan con un filtro tan fuerte en sus ojos y muchos de los rayos luminosos pueden afectar la mácula.
 
Según el CRAC (Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos), lo más importante al recibir el diagnóstico de DMRE es comprender que si bien los cambios en la visión son irreversibles y no hay cura para la patología, con un diagnóstico y proceso de rehabilitación oportunos, es viable resguardar la integridad del ojo de un daño mayor y conservar su funcionalidad. Por medio de los programas de entidades como el CRAC, pionero en rehabilitación visual integral de pacientes ciegos o con baja visión, los pacientes recuperan su autonomía y las condiciones para mantener su inclusión social, mejorando su calidad de vida y apostándole a realizar de nuevo actividades del día a día como cocinar, leer y movilizarse que tras el diagnóstico se complican para el paciente.
 
“Durante 2020 y a pesar de que cerramos por 6 meses, desde el CRAC atendimos a más de 300 pacientes con patologías visuales, muchos de ellos con DMRE una cifra que nos mueve a continuar nuestros procesos de rehabilitación y a invitar a las personas mayores de 50 años a realizarse sus chequeos anuales para que tengan un diagnóstico oportuno”, comentó Johanna Rozo, Experta en Baja Visión del Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC).
 
Con un diagnóstico oportuno, los pacientes pueden conocer su tipo de DME, lo cual permite tener un tratamiento oportuno. Por esto, se sugiere:
 
1. Consultar al oftalmólogo: A partir de los 50 años, es necesario que las personas se realicen chequeos anuales que permitan un diagnóstico temprano
 
2. Tratamiento: De acuerdo con el diagnóstico, el especialista brindará el tratamiento indicado
 
3. Rehabilitación: En cuanto la enfermedad avance, el paciente puede acceder al proceso de rehabilitación.
 

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