Ad

header ads

Publicidad

header ads

Las mujeres buscan cambiarle la cara al reloj

Imagen: PlanM / Ferring Pharmaceuticals – 2021

En pleno siglo XXI, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y del mes de la mujer ya no solo se remonta al recuerdo del incendio de una fábrica de camisas en Nueva York en el que murieron 146 personas, un hito histórico que inició la lucha por los derechos del sexo femenino en materia de equidad, libertad y acceso a una vida cada vez más justa.
 
Hoy, el mes que sigue cobrando relevancia en la agenda pública, está atravesado por tradiciones como regalar rosas, chocolates y detalles que ponen en valor la “feminidad”, pero que distan de  reconocer las necesidades de la mujer moderna y su lucha por ganar mayor autonomía, liderazgo e igualdad.
 
De este modo, marzo representa una oportunidad para seguir abordando sin tapujos las presiones a las que ellas se enfrentan y empezar a derribarlas.
 
Una de las mayores presiones sociales que viven las mujeres hoy en día se relaciona directamente con el tiempo, pues durante décadas la sociedad ha impuesto etapas en las que las mujeres deben cumplir ciertos roles: ser madre, esposa, amiga y trabajadora. El tiempo también permea su vida cotidiana con una presión para atender con la misma dedicación la jornada laboral, las responsabilidades del hogar, la belleza y el cuidado de la familia, etc.
 
Además, la presión del tiempo atraviesa a las mujeres con mayor fuerza al tener un reloj biológico limitado (enmarcado en una reserva ovárica contada), que las hace sentir que tienen un cronómetro que va al son del tic tac, y que puede limitar sus acciones y decisiones en materia de maternidad y desarrollo profesional.
 
El tiempo y el trabajo
 
Las prioridades de las mujeres han cambiado. Hoy, muchas mujeres privilegian el desarrollo profesional y personal, dejando para un segundo plano el deseo de ser madre, sin tener en cuenta en múltiples casos que el tiempo es limitado.
 
Sin embargo, existen mujeres que aún prefieren poner en pausa sus sueños profesionales para construir una familia. En este caso, muchas se enfrentan a un escenario discriminatorio cuando llega el momento de regresar al mundo laboral, por la concepción que tienen cientos de empleadores frente a la maternidad. De hecho, este ha sido uno de los principales factores por los que las mujeres experimentan rechazo laboral.
 
En este panorama, las mujeres deben atravesar retos como el desempleo desigual. Por ejemplo, durante 2020, la ausencia de trabajo para las mujeres en Colombia aumentó a cifras nunca vistas. Algunas de ellas tuvieron que dejar sus empleos o cambiar a otros que les demandaran menos tiempo para poder ocuparse de sus hijos en casa.
 
Esta realidad se explica por el número de horas que las mujeres dedican a labores no remuneradas, centradas en el cuidado. De hecho, según el DANE y la ONU,  las mujeres gastan en trabajo no remunerado alrededor de 7,1 horas diarias, mientras que los hombres gastan 3,2 horas al día en estas labores.
 
El tiempo y el reloj biológico
 
Expresiones como: “¿El novio para cuándo?”, “¡No te has casado! Te dejó el tren”, “¿Y los hijos?, ¿no te estás haciendo más vieja?”, revelan la presión social hacia las mujeres por encasillarlas en el rol de ser esposas y madres en un margen de tiempo y edad determinado.
 
En este contexto, las mujeres en edad reproductiva se enfrentan a una encrucijada entre ser madres o profesionales exitosas, una realidad que explica por qué la decisión de aplazar el embarazo hasta después de los 35 años cada vez es más recurrente.
 
El reto es que muchas mujeres no tienen presente que el reloj biológico es un hecho, y que después de los 35 años sus óvulos empiezan a perder la calidad y la cantidad necesarias para lograr un embarazo. A diferencia de los hombres, las mujeres presentan una pérdida natural de óvulos desde su nacimiento[16] y muchas deciden construir una familia cuando su reloj biológico está muy avanzado, dificultando la concepción.
 
Aunque una alternativa es decidirse por el crecimiento profesional y renunciar a tener hijos, muchas mujeres han optado por planear la maternidad para alinear el ciclo de vida al ciclo personal y profesional. Una opción para hacerlo es a través de la congelación de óvulos, un proceso que preserva estas células y evita su deterioro con el paso del tiempo.
 
Este mes el llamado debe centrarse en que las mujeres puedan gozar de cada vez más opciones para alcanzar su autonomía y decidir libremente sin una presión desigual del tiempo -ya sea ante las labores de cuidado o el reloj biológico-. De este modo, la sociedad debe continuar el camino hacia un mundo más equitativo, en el que ser mujer deje de ser cuestión de tiempo.

Publicar un comentario

0 Comentarios